La costa norte de Côtes-d’Armor es uno de esos sitios que nos sorprendieron por completo durante nuestro viaje por carretera por Bretaña. Habíamos venido sobre todo para descubrir la famosa Costa de Granito Rosa, pero al final nos enamoramos de los alrededores de Paimpol.
Entre los pequeños puertos con encanto, los pueblos de piedra, los acantilados —que se cuentan entre los más altos de Bretaña— y los paisajes salvajes del GR34, hay de sobra para pasar varios días.
Estos son los sitios que más nos han gustado en los alrededores de Paimpol, los que te recomendamos sin dudarlo después de haberlos descubierto nosotros mismos.

Pasear por las callejuelas de Paimpol
A menudo se conoce a Paimpol como el punto de partida hacia la isla de Bréhat. Sin embargo, sería una pena no dedicar unas horas a descubrir la propia ciudad.
Nos encantó su ambiente desde el primer momento. El puerto es muy agradable, lleno de terrazas y antiguas casas de armadores que recuerdan el pasado marítimo de la ciudad. Incluso en septiembre, el ambiente sigue siendo animado sin llegar a ser agobiante.
Tuvimos la suerte de estar allí un día de mercado. Los puestos de los productores locales le daban aún más vida al centro de la ciudad y disfrutamos dando un paseo por las callejuelas antes de llegar al puerto.
💡 Nuestros consejos prácticos
- Reserva medio día para descubrir Paimpol sin prisas.
- Si puedes, ven un día de mercado para disfrutar del ambiente.
- Si buscas un sitio para comer algo rápido sin acabar en los restaurantes turísticos del puerto, te recomendamos sin dudarlo la tienda Vivre. Allí comimos unos bocadillos deliciosos, hechos con productos frescos, locales y ecológicos. Mención especial para su limonada casera con sirope de ruibarbo, que sigue siendo uno de nuestros mejores recuerdos gastronómicos de Bretaña.

Si tienes pensado pasar unos días en las Côtes-d’Armor, te recomendamos que te quedes allí dos o tres noches. Para que la experiencia sea aún más exótica, puedes, por ejemplo, reservar una cabaña en las alturas en Bretaña en sport-decouverte.com. Es una forma original de descubrir esta parte de Bretaña mientras disfrutas de la tranquilidad de la naturaleza.
Descubre el encanto medieval de Tréguier
A unos veinte minutos de Paimpol, el pueblo de Tréguier bien merece una parada.
Este pueblecito nos cautivó enseguida por su autenticidad. El casco antiguo está muy bien conservado, con sus casas de entramado de madera, sus fachadas de granito y sus callejuelas empedradas que invitan a dar un paseo.
Es imposible no fijarse en la catedral de Saint-Tugdual. Su arquitectura es impresionante y, literalmente, domina el corazón de la ciudad. Aunque no seamos unos apasionados del patrimonio religioso, nos pareció que merecía la pena visitarla.
Lo que más nos gustó de Tréguier fue su ambiente tranquilo. A diferencia de otros pueblos bretones mucho más concurridos, tuvimos la sensación de poder tomarnos nuestro tiempo, sin que la multitud nos agobiara en ningún momento.
💡 Dedica entre una y dos horas a recorrer el casco histórico antes de seguir tu camino hacia otros lugares de interés imprescindibles de los alrededores.
Contempla los acantilados más altos de Bretaña en Plouha
A unos veinte minutos de Paimpol, te recomendamos que sigas tu ruta hasta los acantilados de Plouha. Con sus 104 metros de altura, son los acantilados más altos de Bretaña y ofrecen unas vistas panorámicas magníficas del Canal de la Mancha.
Descubrimos este sitio hablando con los comerciantes de Paimpol, que nos aseguraron que era una visita imprescindible de la zona. Les hicimos caso… ¡y tenían razón!
Por desgracia, el tiempo no nos acompañó ese día. Un cielo gris y algunos chubascos estropearon un poco el espectáculo. Al ver las fotos que se hicieron cuando hacía buen tiempo, con esa agua turquesa que contrasta con los acantilados, ya sabemos que volveremos.
Aunque esté nublado, el paseo merece la pena. El Sendero de los Aduaneros, el famoso GR34, bordea los acantilados y te permite disfrutar de un montón de miradores. Dependiendo del tiempo que tengas, puedes dar un paseo de unos treinta minutos o hacer una ruta de senderismo mucho más larga.
💡 Nuestros consejos para disfrutar de los acantilados
- Elige un día soleado: los colores del mar cambian por completo.
- Llévate un cortavientos, porque en los acantilados suele soplar bastante fuerte.
- Ponte un buen calzado, porque algunos tramos del sendero son un poco pedregosos.
- Evita ir a mediodía en verano para disfrutar de una luz más agradable y de menos gente.
Explora la Île Grande, un pequeño rincón de paraíso
Si hay un sitio al que no nos esperábamos ir, ese es Île Grande.
Conectada al continente por un pequeño puente de piedra, esta antigua isla granítica está situada en pleno corazón de la Costa de Granito Rosa. Sin embargo, a diferencia de algunos lugares muy concurridos de los alrededores, allí encontramos un ambiente mucho más tranquilo.
Hemos decidido recorrerlo en bici, pero el recorrido es igual de agradable a pie.
El recorrido mide unos 7 kilómetros y discurre casi por completo junto a la costa. Hemos pasado por pequeños puertos, hemos bordeado varias playas, hemos visto algunas marismas y hemos disfrutado de unas vistas magníficas del mar.
En septiembre nos cruzamos con muy poca gente. En varias ocasiones tuvimos esa sensación que solemos buscar en nuestros viajes: la de estar solos ante los paisajes.
La isla fue en su día un importante centro de extracción de granito. Todavía hoy se puede apreciar esa identidad mineral en los miles de pequeños bloques de piedra que salpican la costa.
🚲 Calcula unas 2 horas para dar una vuelta tranquila por la isla; más si te gusta hacer fotos o parar en las playitas.

Descubre la espectacular Costa de Granito Rosa
Antes de preparar nuestro viaje por carretera, nunca habíamos oído hablar de la Costa de Granito Rosa.
Sin embargo, tras investigar un poco, enseguida nos convencimos de que era una visita imprescindible en Bretaña. Y una vez allí, entendimos por qué.
A lo largo de unos treinta kilómetros, la costa está cubierta de enormes rocas de tonos rosados, esculpidas por millones de años de erosión. Los paisajes son realmente únicos en Francia.

La isla de Renote, nuestro lugar favorito
Empezamos nuestro recorrido por la isla de Renote, al norte de Trégastel.
Desde el aparcamiento, hay un pequeño recorrido circular de unos 2 kilómetros que te permite explorar fácilmente el lugar.
Te recomendamos que primero sigas el sendero principal, que te lleva a un mirador espectacular con vistas a toda la costa y al famoso faro de Mean Ruz. Después, sigue por la parte este de la isla. Es una zona mucho menos concurrida y tiene varias calas pequeñas perfectas para hacer una parada.
Nos ha gustado especialmente esta zona más salvaje, donde las rocas parecen surgir directamente del mar.
Ploumanac’h, un pueblo que no te puedes perder
Es imposible irte de la Costa de Granito Rosa sin pasar por Ploumanac’h.
Elegido «Pueblo favorito de los franceses» en 2015, te cautiva al instante con su pequeño puerto, sus playas y, sobre todo, su famoso faro de Mean Ruz, construido en granito rosa.
Hemos recorrido una parte del sendero de los Aduaneros para llegar al faro. El paseo es fácil, apto para todos y ofrece unas vistas magníficas a lo largo de todo el recorrido.
Nuestros consejos para visitar los alrededores de Paimpol
Después de recorrer esta parte de las Côtes-d’Armor, aquí tienes algunos consejos que nos hubiera gustado saber antes de salir.
- Reserva al menos dos o tres días para poder disfrutar al máximo de los distintos lugares de interés.
- Septiembre es una época estupenda. Hemos podido disfrutar de unos paisajes magníficos sin tener que lidiar con las aglomeraciones del verano.
- El viento siempre está ahí, incluso cuando hace buen tiempo. Una chaqueta cortavientos siempre viene bien llevarla en la mochila.
- Llévate un buen calzado. Incluso en los paseos cortos se suele seguir el GR34, un sendero que a veces es rocoso.
- Si viajas en autocaravana, hemos encontrado varios sitios muy agradables gracias a Park4Night, sobre todo en Pleumeur-Bodou y en Tréguier.
👉 Si quieres alargar tu estancia en Bretaña, te recomendamos que eches un vistazo a nuestro artículo sobre nuestro viaje por carretera de dos semanas por Bretaña en autocaravana, donde compartimos nuestro itinerario completo.
Una región a la que volveremos sin dudarlo
Entre los puertos llenos de encanto, los impresionantes acantilados, los pueblecitos con mucho carácter y los paisajes únicos de la Costa de Granito Rosa, los alrededores de Paimpol nos han cautivado de verdad.
Nunca nos hubiéramos imaginado encontrar tanta variedad de paisajes en tan solo unas pocas decenas de kilómetros. Es un destino ideal para un fin de semana largo o para hacer una parada durante un viaje por carretera por Bretaña.
Una cosa está clara: aún nos queda mucho por descubrir en esta zona de las Côtes-d’Armor… y ya tenemos muchas ganas de volver.
¡Te deseamos una estancia estupenda! Gracias por leer hasta el final; no dudes en dejarnos un comentario más abajo, aquí o en Instagram, y en hacernos todas las preguntas que quieras. ¡Leemos todos vuestros mensajes y siempre nos encanta responderos!